Acerca de
Hay demasiada información. Mi oficio es convertirla en algo que se entienda.
- Bibliotecólogo
- Diseñador gráfico
- Magíster en Gestión de la Información
- +30 años de trayectoria
- Ex-director de SISIB
- Conferencista en BIBFRAME
Soy Rafael Castillo Guerrero: bibliotecólogo, diseñador gráfico y magíster en Gestión de la Información. Llevo más de treinta años en las ciencias de la información y, en el fondo, siempre he hecho lo mismo: darle orden a la información para que las personas puedan usarla.
Arquitectura de la información, diseño de información, gestión del conocimiento: son distintos nombres para un mismo trabajo —convertir en estructura, sentido y encontrabilidad aquello que, sin orden, es apenas ruido.
Me especialicé en diseño web y arquitectura de la información, asesorando a instituciones en el diseño de sus catálogos y servicios digitales. Ejercí como académico durante nueve años en Santiago de Chile, y he sido conferencista en el punto donde la biblioteconomía se encuentra con la tecnología: ontologías y BIBFRAME, el marco que está reescribiendo cómo se describe y se conecta el conocimiento bibliográfico. Fui director de la Dirección de Servicios de Información y Bibliotecas (SISIB) de la Universidad de Chile, desde donde impulsé políticas de información y acceso al conocimiento en el ámbito universitario latinoamericano.
En 2009 abrí este espacio y lo llamé infoxicación: la intoxicación por exceso de información. Entonces era una intuición; hoy es el aire que respiramos. Aquí escribí sobre taxonomías, sistemas de búsqueda, wireframes y diseño de información, y luego lo dejé en pausa. Lo retomo porque el problema que le dio nombre nunca fue tan urgente: con la inteligencia artificial, el reto ya no es encontrar información, sino saber en cuál confiar.
Hoy trabajo de forma independiente, acompañando a organizaciones y equipos que necesitan poner orden en su información y su conocimiento: charlas que abren la conversación, cursos y talleres que dejan capacidad instalada, y asesoría para proyectos concretos de arquitectura de la información y gestión del conocimiento.
Creo que el conocimiento bien organizado es una forma de cuidado: hacia quien busca, quien aprende y quien decide. Y creo que, en una época de máquinas que producen texto sin fin, las personas capaces de curar, estructurar y dar procedencia a la información valen más, no menos. Esa es, al final, la señal en medio del ruido.